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Los
vendedores de sistemas de apuestas son el equivalente en el Siglo 21 a los vendedores de aceite de
culebra. La traducción del “sistema” a inglés matemático es “carnada de bobos”. Es difícil exagerar cuán
inútiles son los sistemas. Ellos pretenden que las matemáticas no existen. Pero... sí.
Los “sistemas” no son “estrategias”. La mayoría de los juegos aquí tienen algunas opciones estratégicas,
donde como mínimo el jugador tiene una opción de hacer menos apuestas malas en vez de más apuestas malas.
Todas estas decisiones son pasadas por la matemática del juego y situaciones. Las decisiones basadas en
“percepción”, “rachas”, “progresiones” y otros vudús son simples debilidades mentales. Si la rueda de una
ruleta sale negro seis veces seguidas no es ni más ni menos probable que salga negro en la próxima vuelta
que si sale negro tres veces y verde tres veces (asumiendo que la rueda no está rota ni manipulada). A Dios
y las matemáticas no les importa lo que ocurrió en la última vuelta, y a ellos ciertamente no les importa
¡cuánto fue su apuesta en la última vuelta!
Los juegos de casino son ofrecidos por casinos porque ellos ofrecen a los casinos (en la mayoría de los
casos) un margen fijo que un jugador no puede vencer, sin importar qué. Los casinos ofrecen juegos donde
ellos están seguros de ganar. Esa es la razón de su existencia. Con la notable excepción de varias
páginas de juego donde los jugadores pueden estratégicamente ganar una expectativa positiva, el resto
del tiempo: la casa gana. Los jugadores sólo pueden minimizar sus expectativas negativas. Los casinos
han acomodados los juegos de esta manera, y ellos adoran esos vendedores de sistemas desperdiciando su
baba. De manera que, si dice “sistema” corra.
¿Cuán útiles son los sistemas de apuestas? |